Un Room for Rent en la contigüidad del Vedado

Esta vez como apropiación pictórica, como discurso

/ 30 junio, 2016

Ciertamente la pintura ha delineado una brecha importante dentro de la producción visual de los últimos años en Cuba. Contribuyó a flexibilizar las normativas éticas que pesaban sobre las prácticas artísticas, mientras se afirmaba como conquista de las nuevas generaciones respecto a la carga conceptual, las determinaciones contenidistas. Dentro de ese panorama, lidiando con el ardor del mercado y sus predilecciones, adquirió la legitimidad de un lenguaje. Pero esa solidez alcanzada hoy supone otros debates para aquellos que se esfuerzan por definir su propio camino. ¿Cómo navegar desde la libertad conseguida?

No por casualidad Miguel Alejandro Machado, Noel León, Luis E. López Chávez, Luna María Quesada, decidieron emplazar sus diversas apuestas pictóricas lejos del espacio galerístico. Room for Rent, nombre que recibió la idea de los jóvenes, ha sido concebida en el contexto doméstico de la casa, de una vivienda regular situada en 25 entre B y C. De ese espacio hogareño, sus connotaciones ornamentales, decorativas, se apropia la exhibición para esbozar un modo de asumir, de definir la pintura.

La sensación de un abordaje específico de la experiencia pictórica se intuye cuando se transita por la muestra. Matriuska, una pieza de Noel León, no solo recibe al espectador apenas cruza la puerta, al mismo tiempo presagia una preocupación ontológica enfatizada luego. La obra, como subraya su título, expone como operatoria esencial la traspolación del juego ruso al perímetro del cuadro. También inscribe una forma de percibirlo como el marco potencial para imaginar un volumen, donde se hace posible la representación. De hecho, las matriuskas son los únicos motivos plásticos que pueden verse, el desmontaje de sus planos destaca la perspectiva frontal, acentuando el carácter planimétrico, bidimensional de la superficie pictórica.

El esfuerzo por dejar solo lo esencial o lo accesorio en los cuadros: subrayar su calidad de extensión, pura forma, puede respirarse de punta a cabo en la exhibición. Es la impresión que se repite en las obras de Miguel diseminadas a lo largo de la casa. Asesinato Fotogénico constituye un lienzo de pequeño formato donde dos personajes caricaturescos ocupan la composición. No hay “trascendencia” especial en lo que cuenta la pieza, solo quizás una manera de construir el espacio, de desbrozar a través de pinceladas, de trazos un poco cubistas, los cuerpos que se confunden. Coronado reafirma la misma sensación de ensayo caprichoso, exploración del lenguaje del medio, que atraviesa por demás la trayectoria del autor.

Otra obra del artista que forma parte de la exhibición se ubica en la primera planta, al fondo del tercer salón. Allí Ejército de Autómatas despliega un personaje con serialidad milimétrica, sin densidad. Resalta su horizontalidad, la colocación dentro de la arquitectura del recinto, y el ensamble visual con la paleta más expresiva y vertical de una obra de Noel León.

Apartar temáticas, descubrir la superficie, cómo no reconocer en la primacía de esos rasgos consustanciales a la pintura una postura de donde parte la práctica…Fragmento de losa, cómo así denomina Luis E. López Chávez a sus recientes obras, expone también una maniobra bien simple. La tela es una figura geometrizante, delineada por contornos curvos, que desafía la usanza de diseñar la superficie del lienzo a través de ángulos rectos. Los colores resultan de una armonía binaria, parecieran provocar la manía de añadir un tema fuera del marco específico de la tela. El lienzo es primero una forma que se recorta arbitrariamente sobre el fondo del discurso, de la significación.

Los ejercicios de Luna María pudieran verse conectados con ese impulso de experimentar, de pintar. Los retratos situados discretamente en las paredes de la casa, dialogan con la función más básica de la pintura, son ejemplos de su potencial para la representación, de sus recursos plásticos y capacidades expresivas.

Esa consciencia de los límites y posibilidades de la naturaleza pictórica no es una nota suspendida sobre la muestra, es una sensación que se afirma mientras se recorre. La descubro también como una sensibilidad que atraviesa los modos de hacer, de las generaciones que se suman al flujo artístico local. En ese sentido ha sido Room for Rent, la consecuencia de atenerse al marco de la tela para franquear la carga de lecturas, que acumulados a largo de la tradición insular han determinado qué ver y como entender el objeto pictórico. Retornar a los supuestos de su naturaleza, es también cuestionar las fórmulas encasilladas de la representación, para encontrar nuevos horizontes conceptuales, imaginar nuevos referentes.

 

 

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio