Un día magnífico para el Pez Peo

/ 13 julio, 2015

                                                                                   Ataremos más perros con menos salchichas

                                                                                                              Leibniz

 

Lázaro Saavedra es uno de esos artistas cubanos en peligro de extinción que le reconforta exprimirse el cerebro. Tal vez por ello su producción visual durante más de tres décadas consigue tomar distancia de una retórica serial como sello reconocible a primera vista. Desmarcarse de sí mismo antes de provocar un “suicidio a traición˝ condensa la odisea de su trayectoria, donde la carrera nunca ha marchado delante de una obra infiel a corrientes epocales o estilos prefijados. La idea, el humor y la culpa “sin nombre˝ coinciden entre sus perennes obsesiones, en su afán de inventar algo para mantenerse vivo socialmente.

Enemigo del masaje visual y los oportunismos excesivos, en esta ocasión Lázaro se propuso concebir una “pieza de bienal˝ diferente al Saavedra de Una mirada retrospectiva (1989), Sepultados por el olvido (1997) o ¿Por qué no te has ido? (2007). Así decidió transformarse en un posminimalista perverso e intervenir una de las salas del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam. Para ello, también obviaría la crítica directa que ejerce mediante Galería I-Meil y husmearía en el campo minado de los arquetipos tentadores.

Como toda opción analítica que se respete, el soporte verbal de la propuesta no se hizo esperar: “Una habitación azul, tenuemente iluminada por la luz que desprende una bella pecera (con agua y vegetación, pero sin peces) ubicada en su centro, es la invitación seductora inicial que culmina con la salida del local, casi una escapatoria, producto del mal olor de materia orgánica en descomposición˝. Pura ironía romántica entre cuatro paredes.

A pesar (o gracias) al sospechoso statement, Pez Peo, de la serie Solidificando lo que se desvanece en el aire (2015) configura una “paradoja de la necesidad˝ que reduce al absurdo su propósito estratégico inicial de “visualizar lo invisible˝, a través de un mecanismo sensorial de atracción-repulsión como lógica dual.

Saavedra ilustra otro minicuento frío de quienes pretenden llenar con “pequeñas maniobras˝ el vacío cuestionador de ilusionismos fáciles de hacer. Astracanadas sustentadas en contrapunteos simbólicos, los cuales huelen más a talco infantil que a pudrición entre cristales transparentes.

La incitación de Saavedra a involucrarnos en el proceso de identificación-distanciamiento generado por los vínculos entre peste y corrupción, acaba por derivar en galimatías intelectuales para depredadores ecosistémicos. Si ya pocos se desvelan en pensar el arte, el Pez Peo logrará su objetivo de sobrevivir en medio de cualquier plaga o resurrección ética.

El souvenir del naylon con agua conservando al pez invisible no corre la misma suerte que los pliegos azules de Félix González-Torres que casi todo el mundo quiere llevarse a casa. Habría que custodiar la instalación como guardián de raza para trabar a un espectador (foráneo o nativo) recogiendo esa falta de contenido. Motivo para que una sátira a la hipócrita fusión del arte y la vida se traduzca en parodia capaz de anestesiar al gran público: burla sin moraleja, pujo asesino sin chiste reeducador de conciencias extraviadas.

 

Fotos: Alain Cabrera

Héctor Antón Castillo

Héctor Antón Castillo

(Camagüey, 1963). Periodista y crítico de arte. En el 2004, obtuvo el Premio Nacional de Crítica Guy Pérez Cisneros con La otra ̏ muerte del autor ̋. En el 2006, ganó el Premio de Crítica en el Concurso auspiciado por la Revista Videncia con Las paradojas inconclusas de Pedro Pablo Oliva. Textos suyos aparecieron en la antología Nosotros, los más infieles. Narraciones críticas sobre el arte cubano (1993-2005). Participó en el dossier de la revista canadiense Parachute dedicada a Cuba (2007). Se le concedió el Primer Premio en el Concurso de Crítica de Artes Artes Guy Pérez Cisneros (2008) con el ensayo Contra la cautela: una razón para otras sinrazones. Recibió Mención de Honor en el Guy Pérez Cisneros 2012 por Un león de piedra no le teme al abismo, texto monográfico sobre la obra de Lázaro Saavedra.

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio