Sobre “Historias paralelas”

/ 20 febrero, 2018

Con la concurrencia de artistas trascendentes dentro del arte contemporáneo cubano, se presenta la exposición Historias paralelas, conformada por un prestigioso conjunto de autores, entre los que se cuentan: Pedro Pablo Oliva, Jacqueline Maggi, The-Merger, Rubén Alpízar, Sandra Ramos, Carlos García, José Franco y Rigoberto Mena, en Artium Art Gallery, situada en Windwood. La muestra tiene el interés de contribuir a expandir el espectro de posibilidades en torno a la plástica realizada recientemente.

Resulta una ocasión especial para ofrecer, desde varias perspectivas, cómo expandir las colecciones existentes y las variantes creativas que afronta la nueva generación de profesionales  en las prácticas actuales, dedicada al desarrollo y actualización de las artes visuales, mediante el abordaje de habilidades que implementan nuevas y diversas tecnologías.

La acogida del público, que ha visitado el conjunto de obras realizadas por ocho maestros cubanos, quienes presentan un amplio repertorio de historias diferentes realizadas en diversos soportes y materiales, ha conllevado a la extensión de su exhibición hasta finales de febrero, dentro del programa de actividades de la mencionada sede.

Se distingue la presencia de la obra de Pedro Pablo Oliva, quien exhibe un enigmático dibujo titulado Los extraños fantasmas de la utopía, en el cual recrea una escena propia de los seres que habitan su personal imaginario, caracterizado por la poesía de un discurso amparado en las relaciones interpersonales dentro de la compleja y diversa realidad.

Bajo el título El misterioso equilibrio del poder, de la Serie Juguetes, se señorea en este recinto con una escultura en bronce, que representa la figura de Fidel Castro -parado sobre un solo pie- y sosteniendo un objeto circular, que descansa en los dedos de su pie derecho. Su estilo interpretativo no desdeña la importancia de la ropa verde olivo de su traje, que contrasta con la base de la pieza, concebida con un vistoso color rojo. Entre los detalles que aparecen en la configuración de esta obra, se aprecia la ternura reflejada en una bella figura infantil, quien sostiene sobre su nariz, una libélula -la cual aletea cual si estuviera jugando con el infante-, situada en una posición prominente y resuelta con una aguda perspectiva, lo que nos revela cuán importante es la condición humana, recreada por la aventura del amor, en la que se mezclan la sensualidad, el mundo de los cuentos infantiles y la premonición de la muerte.

Homenaje a un discurso de Nicolás Maduro, del propio autor, constituye una original sátira a un conocido discurso de Nicolás Maduro, donde el mandatario comete un error al aludir a la frase: “multiplicar los panes y peces” . Cambia su sentido y varía el contenido de la misma, lo que provoca al artista. Realizada con impresión digital y compuesta por un conjunto de veinte dibujos sobre cartulina, la instalación expresa cómo el autor se recrea en la superposición de imágenes que contribuyen a recrear esa conocida expresión desde la sátira y con el regodeo visual de los elementos utilizados.

Dentro del conjunto, se destaca la poética distintiva de Jacqueline Maggi, cuya personalidad se hace sentir con elegancia y distinción en su propuesta, concebida en cuatro exponentes, marcados por la sobriedad y la fuerza expresiva que caracterizan sus obras. Sobre su preferencia para realizar su labor creativa, ha comentado: “Yo uso una aguja, una antorcha, un cincel, un taladro, madera, papel, tela o acero, para crear obsesivamente…”

Realizada en 2015, Dos orillas, ejecutada en ébano, al igual que Horizonte, 2017 constituyen ejemplos de la pulcritud de su buen hacer. Refinada, sensual, perfeccionista, serían los epítetos que vienen a mi mente cuando recuerdo sus trabajos. Laboriosa y detallista, la labor de Jacqueline se distingue por la asombrosa manera que tiene de reflejar asuntos cotidianos, resueltos mediante la belleza y la poesía de la vida.

Bajo este mismo sentido de utilización del ébano, presenta la ya mencionada Horizonte, calificada como un excelente exponente dentro de su delicada concepción estética. Lineal, sensual, armoniosa composición, que delata el trabajo riguroso de la artista para lograr semejantes flores de madera negra pulida, resuelta con elegancia y distinción, como siempre nos tiene acostumbrados la paciente y laboriosa labor de esta creadora incansable, que se esmera por concretar piezas marcadas por su personal y elegante sensibilidad creadora. Su expresión artística se centra en realizar instalaciones, recuérdese El sitio, 1990, Primer Premio en el Salón de Artes Plásticas UNEAC ’90, exhibida actualmente en la colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes, MNBA, en La Habana.

Asimismo, en esta ocasión, presenta la serie de cuatro mezzotintas, realizadas con una excelente ejecución, bajo el título de Fragmentos, realizados en 2016. Entre las técnicas del grabado- explica la autora- la mezzotinta constituye casi una forma de meditación, ya que este procedimiento demanda del creador el asumir una relación muy íntima entre la mano, el instrumento y la plancha de metal. Este conjunto refuerza la tenacidad y perseverancia que le imprime a su quehacer; así como el conocimiento técnico y el buen hacer de la autora.

Y, por último, añade una hermosa, convincente y majestuosa pieza, donde se representa majestuosamente una aguja dorada, que constituye un objeto en el cual se pone de manifiesto toda la creatividad de la creadora, donde la poesía y la belleza constituyen los ejes vitales de esta creación. Significa una sugerente propuesta estética que representa la ambivalencia del sentido de un objeto, que nos permite unir y, también pude servir para herir, si lo utilizas con esa intención -de ahí la duplicidad de sentidos de esta pieza original y suntuosa. Su concepción está basada en el concepto que explica cómo los contrarios se atraen. Esta es una idea que la autora siempre la valora en sus realizaciones, cuyas coordenadas constituyen los ejes fundamentales que complementan su formidable concepción estética.

El conjunto presentado por The-Merger, cuyos protagonistas son Mario González  y Niels Moleiro, -quienes le imponen pasión desmedida y obsesión creativa a su carrera artística, apoyados en eficientes estrategias de mercado-, está conformado por dos esculturas, un dibujo y un espectacular lienzo, que muestran la elegancia y distinción de su cosmovisión.

Desde su experiencia y entusiasmo, han creado un amplio repertorio de exponentes, en el cual confluyen los resortes teóricos que pueblan sus acuarelas, pinturas y esculturas. De la Serie Estructuras, 2017, se presentan dos acuarelas sobre cartulina, que contienen la fuerza de un dibujo excelente marcado por el sentido conceptual que anida en la composición; así como un excelente lienzo realizado con color blanco, rojo y azul, los cuales proveen a la estructura pictórica de una excelente combinación cromática apoyada por una esmerada realización técnico-estructural.

En su trayectoria, este equipo se ha distinguido por apropiarse de un discurso contemporáneo, vital y poderosamente atractivo, para expresar sus preocupaciones intelectuales y artísticas. Su desempeño ha sido estable, ascendente y fructífero a partir de una ejecutoria, que está sustentada en la agudeza de los asuntos tratados, la validez de los presupuestos teóricos y la expansión de sus exponentes, mostrada en sus asiduas presentaciones nacionales e internacionales.

Su obra forma parte de las colecciones de The Bronx Museum, NY; el Phoenix Art Museum, PH, AZ; La Jolla Contemporary Art Museum, SD, CA; The Rubin Foundation, NY; MIT Massachusetts Institute of Technology, USA así como Cuban Fund of Cultural Wealth FCBC, Havana, Cuba, entre otras.

La presencia de José Franco es trascendente. Su discurso resulta distintivo y provocador. Presenta una serie de obras: Soldier, 2015, resuelta con hierro calado, que constituye una escultura calada espectacular dentro de la serie dedicada a estos exponentes. Por otra parte, su dominio pictórico se expresa con destreza y agudeza en Sound, acrílico sobre tela, que expresa la maestría de sus realizaciones pictóricas; así como en Nautilos, 2017, acrílico sobre tela, que resume la sutileza y maestría de su buen hacer. Las tintas, realizadas en papel braile, están concebidas con una estética singular. Resueltas con tinta negra, su ejecutoria contribuye al realce de la composición, que exhibe la destreza de un delicado dibujo acentuado por la gracia del conjunto. Elegancia y distinción componen su visualidad resuelta con el contraste del color blanco y el negro, signo distintivo del autor, expresado en una variante de manifestaciones artísticas, que demuestran la versatilidad de su producción estética.

Rigoberto Mena hace honor a su imaginario mediante dos lienzos evocadores de su poética, donde se pueden apreciar la carga emotiva que habita en la abstracción matérica. Belleza, misterio y distinción exhalan sus lienzos, realizados con su característica seducción técnica, los cuales trasmiten una emoción que palpita en su poética singular. La conjunción de estos exponentes, al ser analizados por el estricto sentido estético de sus valores formales y pictóricos, constituyen un aporte a la expresión del arte abstracto matérico.

La presencia de Rubén Alpízar enaltece el conjunto expositivo. Nos presenta un excelente acrílico sobre lienzo, que pertenece a la Serie Qué vida más sana, qué mente más perversa, 2017, en el cual se advierten una serie de detalles en cada escena recreada. La obra es un compendio de pequeñas composiciones particulares, que enriquecen el recorrido visual que nos propone el artista. Seductor, enigmático, provocativo y diverso, aprovecha los detalles de los anuncios publicitarios de la sociedad en tiempos pasados, lo cual contribuye al interés de los espectadores por comprender cada una de las escenas del amplio y diverso imaginario que nos propone este espectacular lienzo, que nos provee de un sinfín de historias narrativas.

No menos significativa resulta la escultura Mi otra mitad, 2016, realizada con bronce y cuarzo negro, en la que consigue admirar a los asistentes a la galería. Resuelto con un tema sublime: el amor de una pareja, y marcado por la distinción y la elegancia, que caracterizan la poética de este autor, Alpízar alcanza la sublimación de una amorosa escena de pareja, concentrados en un entorno simbólico y bien particular. Distinción y maestría se conjugan en esta composición.

En los grabados de Sandra Ramos siempre vamos a encontrar paz, espiritualidad y sosiego aun cuando la escena que visualizamos contenga un sentimiento de inestabilidad emocional, dado por las implicaciones sociales y humanas que contenga la imagen. Los calmados azules de estas composiciones así lo atestiguan, aun cuando la tensión dramática de la composición te provoque, la escena evoca una sentida reflexión, característica esencial de sus composiciones permeadas de un sentido vínculo con la figura humana en relación con el entorno.

Por último, las serigrafías de Carlos García que forman parte de esta muestra, dan fe de su dominio en la pintura, el grabado y la escultura. Caracterizado por mantener un nivel estético impecable en sus realizaciones, esta serie de grabados convocan a la reflexión. ¿Cuánto de vigor y energía habitan en estos exponentes? La conjunción cromática, la fuerza de su discurso, el rigor en la pincelada, el control de la mancha, la presencia de los símbolos cromáticos constituye un conjunto de valores que provocan la distinción de su arte sensual y seductor, resuelto con colores contrastantes, que conforman el compendio de una orgánica reflexión existencial.

La muestra puede apreciarse hasta finales de este mes y el recorrido puede resultar gratificante, teniendo en cuenta que coexisten diferentes importantes figuras. Constituye un recorrido por diferentes maneras de hacer y diversas disciplinas representativas del arte cubano contemporáneo.

Su trascendencia radica en aportar una mirada amplia y diversa del impulso humano que conforma el entramado del amplio y diverso arte universal. Pleno de sutilezas, el arte que aquí se expone, constituye un compendio de destacados valores artísticos realizados por maestros de las artes visuales cubanas, que contribuye a generar un diálogo con la comunidad artística y con los visitantes a la galería. La propuesta actual intenta promover audiencias diversas para participar en la educación y el desarrollo del arte. Pretendemos enriquecer la cultura de la comunidad, amparada en crear una nueva necesidad, en términos expresivos, de aprehender la relación con el medio, con su acervo y con la cultura, en ese acopio de conocimientos que permite al hombre hacer asociaciones.

El entramado económico, político y social propicia una construcción múltiple de lo universal, en la cual las fronteras se diluyen y se establece una nueva circulación del arte internacional. En la actualidad, en este proceso se advierte la proliferación de diferentes formas utilizadas en las artes visuales con una dinámica mucho mayor. Cada día se añaden nuevas experiencias a la concepción de poéticas procedentes de diversas fuentes, discursos y prácticas concretas. Y es que las estructuras de desarrollo cultural y la influencia de la tecnología en lo artístico son determinantes porque los cambios que se producen son muy intensos y los consensos tienden a ser cada vez más simbólicos.

La comprensión de estos enunciados contribuye a aprender a valorar la necesidad de incorporar nuevas audiencias, que representen otras culturas y naciones, para insertar diferentes conocimientos e interrelacionarlos, requisito indispensable para alcanzar el desarrollo de la cultura visual, que constituye una valiosa carta de presentación para alcanzar la amistad y la fraternidad a partir del conocimiento entre los pueblos.

Hortensia Montero

Hortensia Montero

(La Habana, 1951) Master en Historia del Arte, Universidad de La Habana. Graduada de la Escuela de Museología, Museo del Louvre; de Museología General Contemporánea, Universidad París I; de Documentación y Archivo, Centro de Documentación de la UNESCO–ICOM, París. Desde 1975 es curadora de Arte Contemporáneo, MNBA. Fue Premio Anual de Investigación Cultural 2001, 2002 y 2003, Centro Juan Marinello y Premio Nacional de Curaduría, 2003 y 2006. Autora del libro Los 70: Puente para las rupturas. Profesora adjunta de la Universidad de La Habana.

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Comments

David Horta

22 febrero, 2018

Una corrección necesaria para comprender el giro cómico de Oliva: la pieza arriba mencionada de Pedro Pablo Oliva se titula en realidad “Homenaje a un discurso de Nicolás Maduro”, y el término homenaje aquí es irónico, a tenor con la ambivalencia subversiva y lúdrica de Oliva al tratar estos temas. El equívoco de Maduro, quien a menudo reincide en esta especie de dislalia al cambiar vocales, consonantes, género y número, ocurrió durante un discurso multitudinario, y consistió en citar incorrectamente (si bien inadvertidamente, por descuido o ignorancia) y con gran pompa (como suele hacerse en estos discursos) que su gobierno multiplicaría los “PENES [que no panes] y los peces”… cosa que a Oliva le debió parecer materia de exploración psicoanalítica en los abismos del inconsciente del mandatario, y materia prima para una gran jodedera … En efecto, su políptico reproduce una y otra vez los PAENES… que son a su vez PENECES… en homenaje a la dislalia que es común en ciertas retóricas… y por supuesto al “simpático” Maduro…

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