Perdóname conciencia (I)

¿Depende de ti?

/ 16 febrero, 2015

Ser hombre o caballo, eso ya no importa, lo importante es deshacerse de la carga depositada sobre la espalda.

                                                                                                                                    Walter Benjamin

 

I

Postura de tocador

La recepción crítica del arte en Cuba demuestra que no hay antagonistas pequeños si de cuestionamientos se trata. De esta manera, la publicación más humilde y menospreciada goza el encanto de la persecución cuando alberga en sus páginas esos libelos que irritan a unos y deleitan a otros. Dicho acontecimiento garantiza equiparar en un mismo nivel de credibilidad intelectual o boom mediático a La Gaceta de Cuba y Extramuros, Unión y Somos Jóvenes, la revista Artecubano y su frágil tabloide mensual. Algo parecido sucede con quienes conciben “textos satánicos” en plena modorra tropical. En estos casos, poco importa que el ejercicio del criterio provenga de una autoridad visible o de un desconocido que pronto saldrá del anonimato. Los hechos consumados ratifican que ni la soberbia vanidad está por encima del bien y del mal cuando le tocan puntos débiles.

Vivencias personales y ajenas en la crítica de artes visuales prueban que los artículos polémicos son los más leídos. Ello provoca frustración en notas y ensayos complacientes que bostezan de aburrimiento en los estanquillos o archivos de lectores morbosos, reacios al tráfico de halagos. “Sacudir la mata para que los mangos te caigan en la cabeza” constituye la fórmula idónea para sostener la cadena “promoción-circulación-distribución” en la esfera editorial. De lo contrario, mensuarios y revistas serias o puntuales devienen materia prima en la difusa ciudad letrada. ¿Por qué generan apatía colegas hermeneutamente correctos y disciplinadamente periodizadores? El consenso nuestro de cada día perece ante una diatriba personal o careos electrónicos teñidos de histeria.

Esa “postura de tocador” que evita la contaminación discutible implica el mayor de los desafíos posibles en estos tiempos, donde cada vez se lee menos y el soporte digital desplaza a la apetitosa pulpa. Lo que obliga al predominio de la intensidad por encima de la extensión sin tropos hiperbólicos. Basta recordar las disecciones de Gerardo Mosquera, Osvaldo Sánchez y Orlando Hernández sobre Juan Francisco Elso, Flavio Garciandía y José Bedia para captar la dimensión del reto esbozado. Si una publicación de arte que se respete aspira a ser tan aclamada como pacifista debe reclamar voluntad de estilo, síntesis analítica y rastreo testimonial al parloteo infinito regido por la escasez de ojo clínico, amiguismo y encargos similares a recetas de cocina rápidas y fáciles de hacer.

No es justo que la “crítica descalificadora” necesite cumplir los estatutos de un código de ética intransigente, mientras que al floreo descriptivo se le tolera ocupar un espacio interminable con su muestrario de improvisación, remakes y piropos tan eurocéntricos como provincianos. Una alternativa sería que la exigencia fuera pareja, para que unos y otros acierten o yerren en buena lid. Hasta que no se concrete un equilibrio semejante, tendrá un pírrico sentido examinar las razones que han convertido a plataformas cruciales en otras épocas en pasto editorial, incapaz de retroalimentar a los defensores del “periodismo cultural atemporal” o la historiografía consagrada a reconstruir episodios, como si fuera una serie policíaca resuelta desde el comienzo de la pesquisa.

Héctor Antón Castillo

Héctor Antón Castillo

(Camagüey, 1963). Periodista y crítico de arte. En el 2004, obtuvo el Premio Nacional de Crítica Guy Pérez Cisneros con La otra ̏ muerte del autor ̋. En el 2006, ganó el Premio de Crítica en el Concurso auspiciado por la Revista Videncia con Las paradojas inconclusas de Pedro Pablo Oliva. Textos suyos aparecieron en la antología Nosotros, los más infieles. Narraciones críticas sobre el arte cubano (1993-2005). Participó en el dossier de la revista canadiense Parachute dedicada a Cuba (2007). Se le concedió el Primer Premio en el Concurso de Crítica de Artes Artes Guy Pérez Cisneros (2008) con el ensayo Contra la cautela: una razón para otras sinrazones. Recibió Mención de Honor en el Guy Pérez Cisneros 2012 por Un león de piedra no le teme al abismo, texto monográfico sobre la obra de Lázaro Saavedra.

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio