Luis Cabrera y sus collages

/ 3 agosto, 2016

La publicación de una antología de poemas con una característica particular constituye noticia en el ambiente plástico cultural cubano e internacional. Las ilustraciones -la portada e interiores- de esta sugerente y novedosa publicación están realizadas por el destacado artista cubano Luis Cabrera Hernández (La Habana, 1956), quien es graduado de la Escuela Nacional de Arte (ENA) y del Instituto Superior de Arte (ISA) en Cuba y ha realizado además estudios de postgrado en el Instituto Superior para la Gráfica y el Arte del Libro de Leipzig, en Alemania. Desde el año 1993, Cabrera reside en España donde es profesor de litografía y xilografía de la Escuela de Grabado y Diseño Gráfico en la Real Casa de la Moneda de Madrid.

Cabrera Hernández tiene a su haber más de treinta exposiciones individuales y su obra forma parte de colecciones en Alemania, Cuba, Estados Unidos, España, Taiwán y Tailandia. Ha expuesto en múltiples eventos internacionales y es un maestro del grabado, por lo que ha sido distinguido con su inclusión dentro de los 100 mejores artistas del ámbito iberoamericano.

El compendio editorial actual está compuesto por diez poemas seleccionados de un amplio conjunto, que forman parte de siete libros publicados a partir del año 2000, de la autoría del reconocido poeta peruano-salmantino Alfredo Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca. Bajo el título Según voy de camino surge esta compilación, que acaba de aparecer bajo el sello Hebel Ediciones, con sede en Santiago de Chile. Los textos originales se han traducido al bengalí, griego, chino e  inglés, lo que garantiza la distribución y alcance de esta publicación, a la cual se puede acceder con descarga libre desde cualquier ordenador del mundo, magnificando la resonancia de este empeño editorial.

Esta unión de verso e imagen fue un proyecto, desde su comienzo, pactado en conjunto entre los dos autores. Cabrera se inspiró en los versos y realizó una colección de trabajos concebidos a modo de ilustración para esos textos. Con este motivo, ambos creadores se dieron cita recientemente en Salamanca, con el fin de presentar a los medios de comunicación el fruto de este trabajo en equipo formado por el arte gráfico y la poesía. El artista ha bebido de la obra del poeta y ha conformado un conjunto de doce collages inspirados en fragmentos o imágenes literarias de sus poemas.

El collage ha acompañado a Luis Cabrera en estos últimos años de su creación, tanto los realizados por la fusión de diferentes medios plásticos en una sola obra, como aquellos que surgen a partir de mezclas de estilos y modos de expresión artística y se funden en forma de collage en su mente para después ser plasmados en un soporte. Este proyecto de colaboración se enmarca dentro de los collages mentales que está realizando con la técnica de dibujo a tinta y acuarela.

Sobre esta participación en conjunto Cabrera ha explicado cómo el collage es una composición realizada sobre un soporte a partir de diversos materiales y conformado por la yuxtaposición de elementos visuales y mentales. En esta serie específica, el autor se propuso que las obras tengan cierta independencia con respecto a los poemas para realzar su carácter plástico. De manera que la calidad de los doce collages enriquece el contenido de esta antología de versos ya que existe una confluencia de medios artísticos que contribuyen a la integración de estas dos maneras de concebir el arte. La serie está concebida como un conjunto visual, que no sólo sea una apoyatura para los textos, sino que tengan vida propia e independiente y, a su vez, complementen el discurso poético.

Acerca de la importancia que le otorga al collage dentro de su obra, Cabrera confesó que ha formado parte indisoluble de su creación plástica, utilizado en dos sentidos, tanto como yuxtaposición de diversos materiales en una misma superficie o como superposición de diversos conceptos y estilos artísticos concebido, entonces, como un “collage mental” que se plasma con una sola técnica.

Sobre este nuevo intercambio artístico, el artista agradece este nuevo encuentro con el poeta, con su magisterio enriquecedor y su sabiduría, que nos acerca a un mundo lírico lleno de amor a la palabra y al ser humano. Con relación a esta serie de ilustraciones precisó que constituye un sincero homenaje a la obra de Max Ernst, el gran maestro de la vanguardia del siglo XX y a su maravillosa serie de collages titulada Una semana de bondad. La mezcla de referentes del arte y la ironía constituyen uno de los pilares en la creación de Cabrera. Suele mezclar los homenajes a grandes clásicos con guiños irónicos y referencias icónicas modernas. Empedernido trabajador diario, en estos momentos está terminando una serie de dibujos que constituyen un homenaje a Vincent Van Gogh desde su vinculación con el arte japonés. Son dibujos de 70 x 100 cm realizados a tinta y acuarela sobre papel. Asimismo está terminando una carpeta con 10 xilografías inspiradas en las Ciudades Invisibles de Ítalo Calvino junto a su editor Alfredo Mateos en colaboración con Photosai.

Feliz por volver a estar en Salamanca, donde siempre es bien recibido, Cabrera expresó su complacencia y agradecimiento por haber exhibido en esa ciudad cuando presentó su obra plástica en la exposición Big One, celebrada en 1994 en la Sala La Salina de la Diputación de Salamanca. Ofreció asimismo su reconocimiento al maestro Alfonso Ortega Carmona, quien lo apoyó considerablemente en esa ocasión, desde la Cátedra de Poética Fray Luis de León de la Universidad Pontificia de Salamanca. Reconoce que con esa exhibición “se vestía de largo” en España pues mostró una amplia colección en una hermosa sala. Destacó cómo Salamanca fue la ciudad de acogida inicial cuando fue a vivir a España y sentencia: “Es mi Ítaca Ibérica y cuando vuelvo a esta ciudad me crea el mismo sentimiento que cuando Ulises volvía sobre su Helénica ciudad.”

Como colofón resulta interesante resaltar que en su libro Los éxodos, los exilios -publicado en Lima el año pasado-, Alencart incluyó un poema escrito en 1994 y dedicado al artista cubano. Se titula Luis Cabrera contempla un viejo almanaque con fotos de La Habana, mientras recuerda los tiempos idos y retrata a Popeye en su estudio de Getafe. En el mismo pareciera que el poeta lo está retratando con palabras. Más de veinte años después, ese retrato que ha hecho el poeta con mucho cariño, todavía tiene vigencia porque Luis sentencia: “El amor que siento por La Habana sobrepasa la nostalgia, es infinito y forma parte de mi vida”.

 

Hortensia Montero

Hortensia Montero

(La Habana, 1951) Master en Historia del Arte, Universidad de La Habana. Graduada de la Escuela de Museología, Museo del Louvre; de Museología General Contemporánea, Universidad París I; de Documentación y Archivo, Centro de Documentación de la UNESCO–ICOM, París. Desde 1975 es curadora de Arte Contemporáneo, MNBA. Fue Premio Anual de Investigación Cultural 2001, 2002 y 2003, Centro Juan Marinello y Premio Nacional de Curaduría, 2003 y 2006. Autora del libro Los 70: Puente para las rupturas. Profesora adjunta de la Universidad de La Habana.

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