Importar/Exportar

Arte e intercambio en Portland

/ 30 marzo, 2016

¿Qué significa tener un intercambio? Universidades en Estados Unidos lo definen por sus programas de estudiar afuera: ofrecen a estudiantes una oportunidad para explorar otras culturas y a profesores la capacidad de presentar currículos y hacer investigaciones según sus especialidades. Para los artistas, los intercambios internacionales se están haciendo cada vez más importantes en sus prácticas. Se mueven por todo el mundo. El sistema de residencias culturales, fellowships, y laboratorios traslada a artistas de país en país para realizar nuevas obras y conocer nuevas audiencias. Todo esto debido a un deseo importante de intercambios.

La exhibición Intersecciones: Havana/Portland, en la galería Ronna and Eric Hoffman Gallery of Contemporary Art (Lewis & Clark College, Portland, Oregon), interroga sobre estas formas de intercambio y los efectos que tienen en el proceso de creación. La exhibición reúne seis artistas habaneros en Portland para crear nuevas piezas: Adriana Arronte, Elizabet Cerviño, Yornel J. Martínez, Susana Pilar Delahante Matienzo, Reynier Leyva Novo y Rafael Villares. Cuatro de estos artistas vinieron a Portland dos semanas, precediendo la apertura, para crear nuevas obras y site specific para la exhibición. Adriana Arronte vino a Portland en el otoño de 2015 para una residencia en el Tacoma Museum of Glass. Yo formé parte del viaje inicial a la Habana junto con los curadores Linda Tesner, Daniel Duford, y Elliot Young y ayudé en la organización del evento.

La galería expansiva está poblada por las obras de estos artistas, creando hilos entre unos y otros. En la primera sala, encontramos un enorme tocón de un árbol y un estante con setenta copas de vino en frente. El peso tronante del tocón, Eco #10 de Rafael Villares, es una forma monumental de desplazamiento, un blip en el radar de la galería.  El beso de cristal de Reynier Leyva Novo, presenta una historia de los presidentes cubanos y norteamericanos, contada a partir de sus rostros grabados en los vidrios de las copas.

En la sala principal, El peso de la tierra: Destino Manifiesto, de Reynier Leyva Novo, analiza tratados significativos de la historia estadounidense y determina, valiéndose de un software la cantidad de tinta utilizada en la escritura original de estos documentos. Finalmente, son representados por cuadros negros, una abstracción simple que alude a la historia de expansión colonial de los Estados Unidos. El performance de Elizabet Cerviño Stand Up or Change Posture está definido por los restos: una pila de tierra que la enteraba durante su acción. Por su parte, Adriana Arronte presenta dos mesas servidas con cubiertos y jarras para algún tipo de consumo alternativo. Arronte interviene en los objetos más cotidianos creando herramientas para una narrativa surreal. Foundry, una video instalación de Susana Delahante, es una meditación circular sobre la relación entre espacio y el cuerpo, y We Bring it Curly es una celebración de peinados afrocubanos por un concurso de afros que la artista organizó durante la Duodécima Bienal de La Habana. El proyecto P-350 de Yornel Martínez es un hilo distinto entre la Habana y Portland. Las dos ciudades comparten un espíritu dé creación similar. P-350 es una colección de más de 90 revistas singulares, hecha por artistas de todo el mundo, usando como soporte las bolsas de cemento.

Los artistas en la exhibición representan una gran variedad de prácticas e intereses, reflejando la expansiva comunidad artística de La Habana. Instalación, pintura, performance, video y escultura conforman las obras, a veces saltando de uno al otro en la realización de una pieza. Uniendo todo es un espíritu común y un lente poético. Todos los artistas imbuyen su arte con una forma de abstracción que toma sistemas complicados y las destina a una resonancia sencilla, a una reducción intrépida. Existe una economía de ideas que fluye por toda la exhibición, señalando múltiples problemáticas de la sociedad contemporánea y convirtiéndolas en gestos singulares.

Sin embargo, a pesar de hacer el esfuerzo de traer estos artistas a Portland, su presencia en la muestra no se registra. Mientras muchas de las obras fueron hechas in situ, ningunos son site-specific precisamente, y esto disminuye la idea de intercambio: sí está pasando en varios sentidos, pero no por interacción con la comunidad local o de manera sensible al contexto de Portland. Las obras podrían existir en cualquier lugar y tener el mismo sentido, y la mayoría fueron concebidas ante de esta exhibición. Con la muestra se esperaba generar un intercambio entre la comunidad de Portland y La Habana, pero yo creo que esto refleja la idea de los curadores más que de los artistas (que tienen varias formas de representación internacional y viajan a menudo). Intersecciones tenía una producción e instalación muy colaborativa, con facultad, estudiantes, miembros de la comunidad, y artistas locales, pero todo este proceso está escondido en la resultante exhibición. Requirió una esfuerza enorme por los curadores traer seis artistas a Portland por dos semanas, siendo un problema difícil e importante representar esta experiencia.

Intersecciones tiene una ética muy poderosa, y la energía que necesitó para completarse deber ser parte de la exhibición. Tengo ganas de ver al catálogo que debe salir dentro de poco y ofrecerá mucho más contexto para el proyecto.

 

 

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio