Fragmentaciones y otras parábolas

/ 5 julio, 2016

Bajo el título Fragmentaciones y otras parábolas, curada por Aluna Curatorial Collective (Adriana Herrera y Willy Castellaños) se exhibe hasta el 6 de agosto en Alejandra von Hartz Gallery, -radicada en el Wynwood Art District, barrio histórico de Miami, devenido en centro cultural artístico, donde confluyen galerías, museos y colecciones de arte, caracterizado por la presencia de murales en las paredes de algunas construcciones urbanas, que constituyen un signo de identificación visual.

La exhibición está conformada por un conjunto de obras realizadas por  Miguel Acosta, Alfredo Alvarez-Plagaro, Ana Isabel Diez, Sonia Falcone, Florencio Gelabert, Martin Pelenur, Mabel Poblet, Viviana Zargón y Sam Winston, quienes validan con sus producciones artísticas esta temática, desde la diversidad de sus expresiones poéticas, y cada quien con la particularidad que les caracteriza en el abordaje de este tópico: fragmentaciones y parábolas, que caracteriza el contexto de las artes visuales actuales.

Su concreción se centra en la confluencia de un repertorio que propicia el diálogo entre distintas generaciones de artistas de diferentes nacionalidades -sin considerar las fronteras geográficas y las diferencias de edad- con el objetivo de crear una plataforma artística de imágenes diversas y espontáneas asociadas e inspiradas a tenor con los presupuestos del arte contemporáneo.

En la fundamentación de este ensayo, los promotores aluden cómo este variado repertorio resulta una reafirmación de que la fragmentación como hecho artístico se ha convertido en un fenómeno característico de la cultura posmoderna. El dúo curatorial patentiza mediante estos exponentes cómo confluye un diversificado escenario de abordajes de esta temática mediante la obra de nueve creadores.

De manera que este conjunto ofrece, desde distintas miradas, cómo se aprecia en el imaginario plástico la confluencia de autores que asumen el abordaje de su poética desde la mirada y el enfoque de un mundo fragmentado, asumido con la visualidad de un fotógrafo que hace un zoom y se centra en el detalle. Esta experiencia ratifica la ruptura de las utopías del siglo pasado y se asocia a la lógica globalización capitalista, que repercute en los seres humanos.

Los exponentes recurren a elementos diversos en la concreción de esta estrategia estética y para ello utilizan metáforas ingeniosas en el abordaje de este tema, a partir de narrativas diversas, en las cuales se capta la realidad en detalle de una referencia vivencial. Mediante diversos elementos se conforma la sintaxis de cada imagen, que ofrece visiones conectadas con el contexto y la historia de la experiencia urbana.

En este proceso de fragmentación y repetición, Alfredo Álvarez-Plágaro (Victoria, España, 1960) recrea su obra a partir de la infinita gama de reflexiones de color, que se suceden, unas tras otras, reproduciendo la experiencia de la repetición que provoca el ritmo de la composición a partir de la secuencia atractiva y enriquecedora de un ambiente logrado mediante color y movimiento.

A lo largo de su trayectoria, Florencio Gelabert (La Habana, Cuba, 1961) ha mostrado cómo en sus obras se evidencia una síntesis estética que le otorga relevancia y distinción a sus creaciones. En esta ocasión, el acertado resultado plástico se basa en el diálogo entre el apreciable uso del contraste del color y la energía que emana de la construcción estética, a la par de la destreza demostrada en las texturas, que conforman la armonía del conjunto y ofrecen la sobriedad que caracteriza su repertorio. El mensaje artístico alcanza su clímax mediante un delicado proceso de decantación, en el cual logra la síntesis del mensaje. Basado en la tradición escultórica de sus conceptos estéticos, consolidados a partir del conocimiento de la Historia del Arte y de su experiencia para crear ambientes, y amparado en el conceptualismo, Gelabert establece un vínculo entre los materiales y el objeto de su atención en cada idea realizada. La relación que se establece entre el nivel de reflexión y análisis para la construcción de su imaginario parte de una preocupación antropológica de su experiencia vital, completamente natural, que le facilita crear en cada exponente un nuevo territorio artístico, reconocido en el compendio de sus esculturas e instalaciones.

Por su parte, Miguel Acosta (Caracas, Venezuela, 1953) -seguidor del dibujo tradicional en sus inicios-, inserta su trabajo en diferentes disciplinas de las artes plásticas muy asociadas a la arquitectura. Mientras, Ana Isabel Diez (Medellin, Colombia, 1958) nos aproxima a un innovador paisaje desde un trabajo conceptual que genera violencia, rasgo característico de su producción artística. Mientras que Martin Pelenur (uruguayo, nacido en Buenos Aires, Argentina, 1977) asume la pintura como “una forma de pensamiento experimental” desarrollado a partir de sus propias vivencias y emociones.

La poética de Viviana Zargón (Buenos Aires, Argentina, 1958) se nutre a partir de una experiencia vital asumida a mediados de los años 80, cuando documenta fotográficamente edificios industriales abandonados y aprovecha su archivo fotográfico para crear una colección de pinturas con esa temática. Por último, la práctica artística de Sam Winston, quien vive y trabaja en Londres, emplea una variedad de maneras en su representación artística conformada por el dibujo y la poesía, entre otras variantes, con un estilo muy particular.

En el elocuente exponente de la autoría de Mabel Poblet (Cienfuegos, Cuba, 1986) se aprecia la presencia de una obra que se mueve entre lo refinado y lo íntimo en la cual la autora, tras la madeja enredada de muchos anclajes de detalles multiplicados, conforma la construcción de una pieza que destila intimidad e introspección mediante la concreción de un macizo y colorido conjunto íntimo y seductor de sus pertenencias, reunidas y sujetas cada una con un elemento metálico que las controla.

Variantes de un mismo tema que conforman la legitimidad de una tesis autoral que se centra en la certeza de que vivimos en un mundo que es narrado por nosotros de una manera fragmentada, que opera sin continuidad, con inmediatez y desconectada del contexto y de la historia. Cada autor centra la mirada en detalles que nos conmueven y nos ofrecen una expresión fragmentaria de nuestra realidad actual.

Hortensia Montero

Hortensia Montero

(La Habana, 1951) Master en Historia del Arte, Universidad de La Habana. Graduada de la Escuela de Museología, Museo del Louvre; de Museología General Contemporánea, Universidad París I; de Documentación y Archivo, Centro de Documentación de la UNESCO–ICOM, París. Desde 1975 es curadora de Arte Contemporáneo, MNBA. Fue Premio Anual de Investigación Cultural 2001, 2002 y 2003, Centro Juan Marinello y Premio Nacional de Curaduría, 2003 y 2006. Autora del libro Los 70: Puente para las rupturas. Profesora adjunta de la Universidad de La Habana.

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio