Crónica visual

/ 12 marzo, 2018

El recorrido artístico de Ricardo Casado en las artes plásticas, tras su graduación en la Escuela Vocacional, así como sus posteriores estudios de canto en el Instituto Superior de Arte (ISA), en La Habana, determinan la pluralidad de su trayectoria, signada por la diversidad y resonancia de sus posibilidades creativas. El virtuosismo de su desempeño se aprecia notablemente, tanto en las artes plásticas como en la música.

La expresividad que consigue en su repertorio pictórico, se complementa con su trabajo vocal ya que pertenece a la reconocida agrupación “Voces Líricas de Miami” y es miembro del excelente cuarteto “Quarta Prodigia”, caracterizado por el nivel excepcional de interpretación vocal y visual, secundado por la exquisitez del desempeño escénico del cuarteto.

Amante de la buena música, Ricardo se deleita en pintar con maestría técnica, escuchando sus canciones preferidas. El artista actualmente está enfrascado en la creación de un mural -conformado por un tríptico, realizado en óleo sobre tela (72 x 48 pulgadas cada uno) mediante diferentes técnicas pictóricas. La concreción de este proyecto constituye un recorrido por la historia de una institución, expresada mediante símbolos. Se aborda el crecimiento de una empresa, dedicada a la contabilidad, desde sus inicios hasta el momento actual.

Hace uso de referencias visuales, que constituyen el hilo conductor de las conexiones históricas más relevantes acaecidas en estos casi sesenta años desde su fundación, a partir del conocimiento acerca del devenir de esta entidad, Ricardo asume esta síntesis histórica llevada a la pintura. Al propio tiempo, expresa en el lienzo las principales preocupaciones filosóficas, emocionales y prácticas de esta institución, representadas con un tratamiento simbólico de los elementos.

La composición gráfica se asienta sobre una composición abstracta, resuelta con empastes del óleo, mediante su característico estilo personal. Su sensibilidad artística combina el expresionismo abstracto y el arte figurativo para llevar a vías de hecho la visualidad mediante un tratamiento alegórico de su devenir. Para recrear los elementos unificadores de esta historia, se vale de dos estilos representativos de su universo expresivo: asume su particular lenguaje abstracto como base de la composición y hace uso de su estilo realista para referirse a los entes simbólicos que caracterizan la historia que quiere contar.

Desde el punto de vista pictórico, su discurso estético en esta composición está resuelto mediante una base de colores donde la paleta se ilumina, matizada por los azules, verdes, violeta, amarillo y negro, para conseguir un seductor conjunto de matices, al ofrecer la información detallada de los hechos más relevantes de esta historia. Asume una estética marcada por el componente narrativo de su tradición figurativa donde priman las motivaciones emocionales y filosóficas del asunto tratado. Para ello, se vale de una exploración conceptual, que le permite asumir con destreza el desarrollo de este archivo artístico. Su quehacer se ha caracterizado por la incorporación de imágenes simbólicas, secundadas por la incorporación de la luz a sus composiciones, lo que provee a la realización de un efecto especial, que potencia la realidad visual que proyectan las imágenes.

Las entidades pictóricas de este tríptico se centran en la plasmación de elementos simbólicos, que narran una secuencia de hechos acontecidos a través del tiempo, para referir los hitos fundacionales del devenir de esta importante institución. Esta compañía ha crecido considerablemente al ampliar su cometido técnico y su irradiación social. Lo que se pretende es reflejar los hitos de su existencia, mediante un mural de pura tradición figurativa, basado en el componente narrativo pictórico, sintetizando su génesis y desarrollo, desde los orígenes de la contabilidad hasta la creación, el crecimiento y la actualidad de este importante consorcio.

Para lograr los efectos técnicos, Ricardo crea el volumen en la obra mediante el uso del óleo, y consigue efectos visuales cuando raspa la pintura, auxiliado de la espátula y haciendo uso del rodillo, para lograr las texturas que cubren la base representativa del tema. Sobre esa superficie, va trazando la trayectoria histórica de la institución dada la concreción de su impronta, gracias a sus artilugios, sus conocimientos sobre el tema y el dominio de las técnicas pictóricas

La historia narrada consta de sucesivas escenas, que denotan la adición de elementos para garantizar el componente histórico, anecdótico, que es primordial. Los colores están asociados directamente a tributar una riqueza formal en la concreción artística, marcada por la calidad del dibujo y la luminosidad del cromatismo. Los hechos históricos permiten marcar puntos de apoyo, que evocan las distintas etapas de este recorrido.

Se resalta la figura pionera en la historia de la contabilidad, cuando en el siglo XVI, Luca Bartolomeo de Pacioli (1445 – 1510) empezó, en Roma, a hacer los primeros registros contables, premisa fundamental de esta disciplina. Sobre este soporte histórico se concreta el surgimiento de esta compañía, que se formó con un contador – Gary Gerson – quien en el año cincuenta y nueve fundó esta empresa con el objetivo de llevarles la contabilidad a algunos clientes. Empezó con pequeños negocios en Hialeah y se han extendido considerablemente, hasta lograr la consolidación de una firma que ofrece todos los servicios contables. Radicó en un edificio de Miami Beach por 58 años y dado su crecimiento, recientemente se mudaron para la actual instalación, sita en Wynwood, en el corazón del distrito de arte de Miami.

Los hechos más relevantes de la historia de este equipo aparecen representados en este resumen de acontecimientos, entre ellos: la oficina de Gary Gerson, el líder de la compañía, un hombre muy amoroso con sus empleados, quien mantiene el mismo buró de los inicios, así como diversos objetos, que él conserva con cariño, entre ellos, un reloj, una máquina antigua de contabilidad, una lámpara, una pluma, elementos asumidos como recuerdo y complemento simbólico esencial para comprender la trascendencia de esta institución.

Aparece representada la Florida, por ser el lugar donde fundaron sus oficinas; primero, en Miami Beach, para después expandirse hacia Boca Ratón. Se representa una hoja de trabajo de contabilidad, llena de números, que fue sustituida con el surgimiento de la computación, así como un calendario, de los cuales se arrancaba una hoja cada día; la imagen de un estrechón de manos, símbolo de cuando se cierra un negocio; el día 15, que simboliza las fechas topes para presentar declaraciones de impuestos que, aunque se puede hacer en meses diferentes, dependiendo del tipo de declaración, generalmente, es la fecha más usada. Por último, se evidencia el crecimiento de la compañía en su quehacer financiero, así como la importancia de su aporte económico a la salud pública a través del Hospital Mont Sinai, la representación de los servicios y su impacto en la sostenibilidad de la empresa.

Se patentiza cómo esta compañía ha mostrado un sustancial crecimiento en su devenir, que se expresa en la relación de los nombres de los actuales socios: Gary Gerson, Richard Preston, Steve Klein, Alan Lips, Dorothy Eisenberg y Cliff Gelber.

Cabe destacar que la Facultad de Negocios de la Universidad de la Florida (UF, dada sus siglas en inglés) ha sido nombrada “Gary R. Gerson Hall”, en reconocimiento al socio fundador de la firma – quien donó una considerable suma de dinero para la construcción de esta edificación -, así como ha contribuido a la formación de múltiples generaciones en la disciplina de los negocios en general, como consecuencia de su espíritu filantrópico.

En el lienzo se revela la importancia de los mítines que se realizan quincenalmente, así como los entrenamientos de capacitación, que tienen lugar para mantener la actualización de los conocimientos de los empleados de la firma. Se hace referencia, asimismo, a la misión de los jóvenes estudiantes, quienes realizan trabajos comunitarios, al ser insertados a trabajar en empresas que se están formando, con el objetivo de que los asistan con su saber para contribuir a mejorar la pequeña empresa. Sin lugar a dudas, este método contribuye  a la resonancia del conocimiento de esta especialidad, que se engarza con el saber aprendido en la Facultad de Contabilidad, lo que contribuye al éxito de la graduación escolar.

Por último, se visualiza su ubicación en otro edificio, en el cuarto piso, donde se exhibe esta obra – recién inaugurada el 12 de febrero -, donde ha quedado registrada la historia de la compañía desde sus inicios hasta la actualidad para demostrar su ascenso profesional y el nivel de especialización alcanzado a través del tiempo.

El mural, cargado de color y fuerza expresiva, resalta el talento y la diversidad de la producción pictórica realizada por Ricardo Casado. A través de las sugerencias formales, el autor equilibra el conjunto de diversas fuerzas, que confluyen en este complejo mosaico de colores, al historiar este recorrido mediante imágenes, que conforman los asideros de un proceso lleno de retos, esperanzas y satisfacciones.

Casado posee un encanto que se revela en la chispa pictórica de sus esencias poéticas. Se vale de imágenes, en las cuales la nota predominante es lo abigarrado de la composición abstracta de base, así como el tratamiento realista de los acontecimientos, que convergen en una orgánica simbiosis. El mural está acompañado con una iluminación adecuada, que permite admirar la esencia pictórica y la riqueza creativa del artista en todo su esplendor.

La fluidez hipnótica de su imaginario se patentiza en su discurso artístico y al mostrar esa capacidad para transformar la experiencia cotidiana en algo fantástico, su manera de explicar el mundo resulta mágica. Dada su sofisticada fusión, resalta el basamento conceptual, en el cual aparecen imbricados los hitos fundacionales de la institución, así como los resultados posteriores y recientes de los intereses profesionales de grandes talentos.

En los hallazgos poéticos que caracterizan este tríptico se centra el interés por demostrar la vitalidad y el alma de una institución que se interesa por integrarse al tejido social de la ciudad de Miami. Resulta trascendente visualizar cómo esta secuencia narrativa está expresada a través de la riqueza, frescura y complejidad característica de su arte. Al captar la sensibilidad de este hecho significativo, el autor se vale de la fantasía y el encanto poético para hacer la realidad más comprensible y fascinante.

Hortensia Montero

Hortensia Montero

(La Habana, 1951) Master en Historia del Arte, Universidad de La Habana. Graduada de la Escuela de Museología, Museo del Louvre; de Museología General Contemporánea, Universidad París I; de Documentación y Archivo, Centro de Documentación de la UNESCO–ICOM, París. Desde 1975 es curadora de Arte Contemporáneo, MNBA. Fue Premio Anual de Investigación Cultural 2001, 2002 y 2003, Centro Juan Marinello y Premio Nacional de Curaduría, 2003 y 2006. Autora del libro Los 70: Puente para las rupturas. Profesora adjunta de la Universidad de La Habana.

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