Artecubano, Art cubano, Art ocuban, Art on Cuba (II)

/ 16 julio, 2019

 …Doloroso me es de referir; dolor, callar; 

de cualquier modo, desdicha…

Esquilo

Aunque la frase no sea del todo exacta, pudiera decirse que Noticias de arte cubano informa sucesos recientes, Artecubano forma opiniones y las colecciones del sello conforman criterios.

Si yo fuera a utilizar una metáfora, diría que Artecubano ediciones es la fruta de papel que da el árbol de las artes visuales en Cuba: su cáscara es el tabloide; su pulpa, la revista; su semilla, los libros. Y como sucede a menudo con las frutas, no todas son selectas.

Entre sus lectores, que son los amantes de las artes plásticas, sean artistas o críticos de arte, colaboradores o profesores universitarios, especialistas o meros curiosos, he recogido algunas críticas con las que coincido en mayor o menor grado.

  1. El sello requiere de una infraestructura acorde con las necesidades de una editorial en las condiciones cubanas y con las especificidades propias de una editorial enfocada en las artes visuales. Para ello su equipo ha de contar con mayor autonomía en cuanto a la gestión económica y en lo que se refiere a la distribuciónde la revista y el tabloide.
  2. Es preciso mejorar los conceptos de edición y de visualidad. Algo común en las publicaciones cubanas es el horror al vacío, la ausencia de una visualidad minimalista o el predominio de un diseño monótono que sigue esquemas previsibles en cuanto a la disposición de las imágenes.
  3. Sus textos deben rebasar el contexto capitalino y reflejar los acontecimientos culturales en las provincias. Yo mismo he sido testigo de cuánta obra artística valiosa se produce en otras localidades del país, sin que impacte en los medios nacionales.
  4. El hecho de que se trate de una editorial que trabaja desde una perspectiva institucional, hace que refleje en menor medida algunos sucesos culturales de valor que tienen lugar en espacios alternativos de la capital.
  5. Los números de la revista no sólo suelen salir con retraso sino que últimamente han salido de dos en dos: los de 2017 aparecieron en diciembre de 2018; los de 2018, en enero de 2019.
  6. Con criterio autorizado por la experiencia acumulada en el magisterio de las artes, la profesora de la Universidad de La Habana Luz Merino ha insistido en que la revista Artecubano, para ponerse a tono con los tiempos y cumplir con las exigencias propias de su naturaleza, necesita ser digitalizada, arbitrada, indizada e indexada.
  7. La digitalización ampliaría su alcance y multiplicaría las posibilidades de acceso público a sus contenidos. En la era digital, la revista que no se mueve en este ámbito no existe; mucho más, si suele salir con retraso y su distribución es defectuosa.
  8. Un arbitraje de expertos anónimos conferiría más rigor a sus artículos. De alguna manera ésta es la tarea que debe cumplir el Consejo Editorial de la revista.
  9. Contar con un índice –como lo tienen las revistas de la Universidad de La Habana, la de la Biblioteca Nacional y Revolución y Cultura– haría que Artecubano tuviese un doble que concentrase toda su información a lo largo de los años y permitiese a los estudiantes y especialistas acceder a sus contenidos previamente clasificados. Esto no sólo es necesario, es viable si se convoca para ello a los graduados de Bibliotecología.
  10. Por último, continúa diciendo la profesora, si fuese una revista indexada, se pondría en contacto con sus homólogas extranjeras y se convertiría en una revista de referencia mundial. Además promovería el prestigio de sus autores. Vale la pena acotar, sin embargo, que existe la probabilidad de que una revista indexada se convierta en un cenáculo de Doctores, lo cual dejaría fuera muchas contribuciones valiosas y convertiría a la revista en un feudo académico.
  11. En las salas universales del Museo Nacional de Bellas Artes, dice también la profesora Luz Merino, suelen producirse exposiciones relevantes de artistas extranjeros que no son reflejadas por la revista.
  12. Finalmente, agrega la académica cubana, la revista privilegia el arte contemporáneo y refleja menos los temas históricos.
  13. Para su publicación en versión digital, sería beneficioso contar con un equipo especializado en composición, edición y diseño capaz de afrontar el reto, así como con un ancho de banda suficiente.
  14. Si el volumen de textos aumentara e hiciese algo pesada la versión digital de Artecubano, pudieran hacerse suscripciones por secciones, lo cual –según me sugirió Tonel– contribuiría a mejorar sus entregas incluso más allá de las fronteras nacionales. Dicho sea de paso, existen artistas cubanos en el extranjero que demandan esta publicación.
  15. Sería beneficioso que las publicaciones de Artecubano ediciones llegasen por suscripción a los artistas, críticos y demás interesados, los cuales ya no tendrían que preocuparse por conseguir la revista, el tabloide o los libros de manera aleatoria.
  16. A pesar de la profesionalidad de sus editores, aún se aprecian errores lamentables en la edición de los textos de la revista y del tabloide.
  17. Quien contempla la esmerada maqueta digital del tabloide –que se concibe sólo a dos colores, rojo y negro– se horroriza al ver cuánto se pierde en la impresión poligráfica. Todo el encanto del rojo y el negro –colores tan caros a los buenos grabadores– se desvanece y buena parte de la gracia del diseño y la fotografía se pierde. Sería útil, en este sentido, divulgar la versión digital del tabloide –sea en rojo y negro o a todo color– con el fin de hacer justicia al trabajo del diseñador y de la fotógrafa. Ello, además, contribuiría a que llegase más lejos, más rápido y con mejor calidad. Lo digo con sinceridad, si el tabloide se imprimiera con la calidad que tiene La letra del escriba, sería incluso coleccionable.
  18. Realmente sigue siendo un misterio saber dónde se puede comprar la revista Artecubano o el mismo tabloide Noticias de arte cubano, que muchas veces ni siquiera llegan a las instituciones especializadas. Su distribución al público deja mucho que desear. Sería recomendable que se hiciese el hábito de lanzarlos en un mismo sitio, sea el MINCULT, el CNAP, la UNEAC o, mejor aún, el Museo de Artes Decorativas (17 / D y E, en el Vedado), que queda justo al fondo de Artecubano ediciones. Hace falta crear una tradición en este sentido.
  19. El tabloide también, en ocasiones, sale a destiempo y eso lo hace perder la inmediatez. No olvidemos que su nombre es Noticias, no Recuerdos de arte cubano.

Ya las palabras son obras…

Esquilo

Un cambio de filosofía editorial, como el que está teniendo lugar en la actualidad, pudiera contribuir a solucionar progresivamente estos problemas. Sobre todo porque –lo confieso– muchas de estas críticas no son ajenas a los miembros del colectivo de Artecubano ediciones.

Por suerte, en cuestión de poco más de un año, la revista se ha puesto al día. Es algo que prácticamente no había sucedido en un cuarto de siglo. La cuestión ahora es revertir la tendencia y convertir la excepción en regla. Lo cierto es que la revista, que parece ser la columna vertebral del sello, necesita dar un salto de calidad. No otra cosa merecen los artistas y los lectores, sus colaboradores y su editor, quien desde hace años ha sabido colocarla entre las mejores revistas del país. Artecubano tiene que superarse a sí misma pero sin convertirse en una revista académica, que no es su intención. Bueno es modernizar su arquitectura, no amurallarla; ponerle alas, no plomos. Arte es más que academia.

Pronto los libros de la colección Espiral deben disfrutar de un formato ligeramente más agradable y los de Arte y pensamiento han de incluir imágenes que ayuden a digerir el contenido teórico.

La situación del tabloide es más contradictoria porque, a pesar de que hoy goza de un diseño más ágil e inteligente y de que sus textos han ganado en calidad literaria y penetración crítica, desde inicios del presente año se ha atrasado su impresión y, por falta de papel en el poligráfico, sólo aparecerá en versión digital. ¡Ojalá llegue a todos los artistas por esa vía!

Editar es ordenar un caos de palabras. Más que eso: editar es conciliar voluntades, armonizar egos, esquivar obstáculos, lograr el milagro del concierto humano. Por si fuera poco, el hombre que edita un texto es a la vez editado por su contexto. Somos seres hechos de palabras, que se deshacen y recombinan, una y otra vez, con mayor o menor suerte. Con cada sentimiento, con cada idea, con cada acto, cortamos aquí, empatamos allá y vamos armando, sin saberlo, nuestra biografía. Pero a veces nos extraviamos en el caracol de alguna letra, y el universo se yergue ante nosotros como lo que es, un laberinto de palabras.

Lo importante es no olvidar la divisa de que una publicación de artes visuales ha de ser como una flecha, que engalana con sus plumas el objeto que penetra.

Nota: Todas las citas que aparecen como epígrafes provienen de la obra Prometeo encadenado, de Esquilo.

Noel Alejandro Nápoles González

Noel Alejandro Nápoles González

Ensayista y crítico. Textos suyos aparecen publicados en Artecubano, Noticias de Artecubano, La Jiribilla, Art OnCuba Magazine, entre otros.

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