Maidelina Pérez, entre la religiosidad y el neomedievalismo

/ 1 septiembre, 2018

Sin dudas, la obra de esta artista cubana alcanza su sello más peculiar en la última década. Concentrada en su creación… se ha destacado por una perspectiva muy personal, sobre la cual la crítica ha venido subrayando preferentemente su sistemática temática religiosa. Esto es cierto, pero solo en parte: el sello específico de la artista no está circunscrito a ese tópico (…) ella ha trabajado tanto en la tela como en la cerámica no solo la fe y la tradición religiosas, sino también una sensualidad muy específica, así como una visión ética de la vida contemporánea.

Su singularidad expresiva se asienta en una serie diversa de componentes. Ante todo, hay un reciclaje muy atinado –y por momentos deslumbrantes– del tratamiento medieval de la pintura en su sentido más canónico, pero en particular de ciertos rasgos propios del manuscrito iluminado: la intensidad del color, la nitidez del trazo, la interrelación entre la letra (…) y la pintura, así como también determinada reviviscencia de una imaginería simbólica que llenó los Libros de horas de castillos y palacios burgueses en los siglos XIV y XV; una palpable expresión de esas referencias al pasado medieval y aun renacentista se encuentra en telas como Decorándose el alma o en Diálogo contrastante, pero en especial en El reflejo de su alma.

Esa tendencia suya aparece desde muy temprano en sus lienzos, y se consolida, a mi juicio, de un modo triunfante en una serie pictórica suya, Del amor divino, realizada entre el 2004 y el 2005 (tras una estancia y dos exposiciones en Estados Unidos), la cual pone de manifiesto con nitidez una reinterpretación de los medios expresivos del Medioevo. Me atrevo a hablar de neomedievalismo precisamente porque es un concepto que –empleado por primera vez por Umberto Eco, quien fuera originalmente un especialista en la Edad Media, y luego también en procesos culturales contemporáneos– ha llegado al presente como un término impreciso, tan difuso como la lógica borrosa de Lotf Asker Zadeh. Pues el discurso plástico neomedievalista de Maidelina Pérez no solo carece de una precisión historicista, sino que está marcada por una integración de elementos: así, la plasticidad del antiguo manuscrito iluminado o del Libro de horas aparecen trasmutados por elementos que provienen ya de la pintura latinoamericana del siglo XX, en particular de Frida Kahlo (…), pero también del legado del pop art, si bien este elemento está más diluido y, quizás, incluso transfigurado (…) Hay muy pocas integraciones tan audaces como esta en la pintura cubana, lograda, posiblemente, a partir de profundas y complejas interrogaciones personales de la artista sobre cuestiones esenciales de la existencia humana, de la religiosidad y también de la compleja vida afectiva.

Se trata, pues, de un neomedievalismo plástico inusitado, peculiarísimo, donde la fusión de elementos de estilos históricos se logra mediante la conformación de un discurso artístico en verdad insólito, en el cual la fantasía religiosa –por momentos cercana a lo folclórico– del catolicismo cubano se proyecta con una fuerza por completo inesperada. (…)

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio