La ilusoria fragilidad del país sentimental

/ 1 diciembre, 2015

[…] La recreación de los cuerpos de arena a gran escala de Liset Castillo marca el segundo tiempo de mi más reciente novela, y refiere la marca de la insularidad que llevamos muchos de nosotros como segunda piel. La conexión indestructible entre naturaleza y representación puede verse claramente en su trabajo, y es sobre esa reflexión que recreo la acción inconsciente de la protagonista en su relación indisoluble con el mar. Cien botellas en una pared de Ena Lucía Portela y Fugas de William Navarrete, recrean este impecable sistema de aparente fuerza para abrir con sutileza los tópicos que nos trasladan, los viajes que nos comunican, los materiales de la infancia con los que fabricamos nuestros elementos de delirios representativos. Ambos volúmenes llegan al descubrimiento de un territorio autofágico que suele hablar en voz baja y consigo mismo, sustentando así gráfica y conceptualmente la filología de un acercamiento.

(…) Liset Castillo invierte en su discurso las horas de una observación desde la ausencia.

La misma playa susceptible en la que Gastón Baquero en 1941 escribiera sus Palabras escritas en la arena por un inocente es el elemento o recurso que la artista articula con un minimalismo monumental, reconstruyendo castillos imposibles de aprehender, pero rescatables por la eternidad fotográfica. En la sensual humedad de estos territorios de frágiles cursos, repletos de ansiedad y deseo, espacios mutantes que pueden desaparecer al contacto con los ojos, ella se expresa. Fabrica bolsas de arena, carteras perfectas hechas de sal y espuma para llevar acaso la nada.

[…] Si en su generación la artista Lidzie Alvisa utilizaba los alfileres como parte de su materia expresiva, Aimée García las finas puntadas de hilo sobre la vajilla clásica, Tania Bruguera los cabellos de sus contemporáneos trenzados a modo de bandera y Glenda León las livianas cintas magnetofónicas ochenteras o el grabado interior de una cajita de música traducida a varias lenguas, es el polvillo de “nuestra arcilla fundamental” que bordea y resguarda el mar el elemento primario para la construcción metafórica y práctica de Castillo.

The Illusory Fragility of the Sentimental Country

The recreation of the sand bodies in large scale by Liset Castillo marks the second time in my most recent novel and refers to the sign of insularity many of us carry as a second skin. The indestructible connection between nature and representation may be clearly seen in her work and it is on this reflection that I recreate the unconscious action of the protagonist in her indissoluble relationship with the sea. Ena Lucía Portela’s Cien botellas en una pared (A Hundred Bottles on a Wall) and Fugas (Escapes) by William Navarrete, recreate this impeccable system of apparent strength to subtlety open the topics transferring us, the trips communicating us, the childhood materials with which we manufactured our elements of representative deliriums. Both volumes reach the discovery of a self-phagocytic territory which usually talks in a low voice and with itself, thus graphically and conceptually sustaining the philology of an approach.

(…)Liset Castillo invests in her discourse the hours of an observation from absence.

The same susceptible beach in which on 1941 Gastón Baquero wrote his Palabras escritas en la arena por un inocente (Words Written on the Sand by an Innocent) is the element or resource the artist articulates with a monumental minimalism, rebuilding castles impossible to grasp, but that may be rescued by photographic eternity. In the sensual dampness of these territories with fragile courses, full of anxiety and desire, mutant spaces that may disappear at the contact with the eyes, she expresses herself. She makes bags of sand, perfect purses made of salt and foam perhaps not carry anything. If in her generation artist Lidzie Alvisa used pins as part of her expressive matter, Aimée García the fine stitches of a thread on the classic set of dishes, Tania Brugera the hair of her contemporaries braided as a flag and Glenda León the light tape recorders from the eighties or the inner engraving of a little music box translated to several languages, it is the fine dust of “our fundamental clay” bordering and protecting the sea, the primary element for Castillo’s metaphoric and practical construction.

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio