Banderas y banderas

/ 1 junio, 2016

Basada en un símbolo caro a los cubanos, la bandera nacional, este fin de primavera o inicio de verano en La Habana se inauguró en el emblemático Pabellón Cuba una exposición de 100 artistas de diferentes expresiones y generaciones con el título Fuerza y sangre: imaginarios de la bandera en el arte cubano, auspiciada por el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, el Ministerio de Cultura y la Asociación Hermanos Saíz, cuya curaduría y museografía estuvieron a cargo de Isabel Pérez y Virginia Alberdi con la asistencia de Tania Parson y Estela Ferrer así como la asesoría de Gilbert Bronwstone.

Animada por el espíritu de expresar el interés de numerosos artistas cubanos por la enseña nacional en algún momento de sus trayectorias, la exposición abre con espíritu gráfico; es decir, con un conjunto de afiches dedicados al cine, políticos, a eventos culturales en general y a seminarios, homenajes, realizados en las últimas décadas y que acompañan al espectador desde la entrada misma del Pabellón (…)

El enorme salón central, aproximadamente 500 metros cuadrados, al que se bajaba por una escalera construida para esta ocasión, sirvió de escenario para mostrar el grueso de las obras sobre paneles de madera en 5 grandes áreas y que incluían casi todas las expresiones de la visualidad agrupadas de acuerdo con el tratamiento dado a la bandera y a las intenciones de cada autor.

Sería más que imposible reseñarlas todas por cuanto superan la cifra de cien, pero me detendré en aquellas que considero resultaron reveladoras como el caso de un cubo de Rubik monumental colgado del techo (de una tonelada de peso) en el que cada una de las caras tenía pintada una bandera nacional distinta, entre ellas las de Estados Unidos, China, Venezuela, Cuba, Rusia para que supuestos jugadores formaran combinaciones internacionales a su gusto. En esa misma cuerda se hallaba la obra en madera y de pequeño formato de Abel Barroso, consistente en un juego de dominó expuesto sobre una pequeña mesa donde cada ficha es la bandera de un país determinado: así, el jugador intentaría conectarlas, jugar en realidad, como si fuese con las fichas reales con números, pero, en ese juego inventado por el artista sería casi imposible pues colores, símbolos y formas geométricas distintas lo impiden.

(…) En el monte, del grupo Stainless, es un dibujo sobre papel de cientos de banderas cubanas colocadas en astas enormes –a la manera del “monte de las banderas” que actualmente se encuentra a un costado de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana– en el espacio de la famosa Times Square: un enclave enteramente cubano en el centro neurálgico de la populosa ciudad de Nueva York, a modo de provocación y, al mismo tiempo, búsqueda de confraternidad y entendimiento. (…)

Debo observar que varios artistas mostraron en esta oportunidad obras realizadas en años anteriores, lo cual es quizás más evidente en los casos de Tonel y su conocido bloque de cemento sobre una de cuyas caras aparece pintada en colores la bandera cubana, y Lesbia Vent Dumois, quien acude a uno de sus grabados en gran formato del año 1961 e intervenido luego en el año 2015 con el fin de producir una pieza delicada, poética y de indiscutible fuerza semántica. Menos concibieron sus obras especialmente para la ocasión. De ahí las diferencias entre unas y otras en cuanto a su sentido y significado: gracias a ello pudimos disfrutar nuevamente de una fotografía en blanco y negro sobre plexiglás, de Carlos Garaicoa, acerca de una valla de propaganda política colocada años atrás en las afueras de La Habana y en la que aun es posible entrever dramáticamente los restos desgarrados de una bandera cubana. (…)

Más de veinte instituciones cubanas apoyaron este esfuerzo curatorial y expositivo que supo integrar expresiones de muy diversa índole, llevado a cabo en medio de acontecimientos notables de la vida nacional y sobre los cuales muchos creadores de ese vasto territorio que son las artes visuales se muestran sensibles. (…)

Nelson Herrera Ysla

Nelson Herrera Ysla

Crítico de arte, curador, poeta. Co-fundador del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam y de la Bienal de La Habana, evento que dirigió de 1999 a 2001, y donde se desempeña actualmente como curador. Ha ofrecido conferencias en numerosos países y publicado numerosos textos críticos en publicaciones especializadas de Cuba y el extranjero. Curador General de la XVI Bienal Paiz de Guatemala, 2008. Jurado de Ensayo del Premio Casa de las Américas, 2005, y de eventos internacionales de arte en América Latina. Premio Nacional de Crítica de Artes Guy Pérez Cisneros, 2007, y del Premio Nacional de Curaduría 2013, ambos en Cuba.

Related Post

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

  • Executive Director

  • Executive Managing Editor

  • Art Director

  • Editorial Director / Editor

  • Design & Layout

  • Translation and English copyediting

  • Spanish copyediting

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

  • Web Editor

Publicidad

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio