Growing

Con este número Art OnCuba entra en su segundo año de vida. Cinco ediciones. Aun son pocas para declarar un proyecto maduro. Sin embargo, en cada una de ellas hemos intentado sostener el enfoque, la visión y el entusiasmo que marcaron el nacimiento de la revista. No solo en el acto de sumar, de convocar y promover, también en la seriedad y coherencia a la hora de ofrecer a nuestros lectores una manera de entender el arte cubano, siendo más fieles al contexto que a determinadas poéticas; por ello en cada número seguiremos abordando las aristas, visibles, casi con más énfasis las más ocultas, para tejer según nuestro juicio un entramado que ayude al lector a tener una visión más orgánica de lo que fue y es, y por qué lo es.

Hemos llegado al quinto número desafiando esa constante que ha signado a las publicaciones de arte en Cuba, que en su mayoría no han tenido una vida larga, superando apenas las primeras ediciones. Al arribar al segundo año, queremos reiterar que nuestro propósito no ha sido mostrar solamente propuestas artísticas, sino también darle voz y espacio a las más jóvenes generaciones de escritores e investigadores que hoy día laboran en diversas latitudes, los cuales han aportado su frescura e inteligencia en los respectivos acercamientos al arte de la Isla.

Una de las líneas temáticas de esta edición es la memoria. Y de la memoria suele tratarse casi todo, pero en esta ocasión hemos agrupado un conjunto de trabajos que estudian la manera en que un grupo de artistas construye su obra, su discurso, firmemente apoyado en el ejercicio consciente de la memoria. En un espectro variado han dejado el testimonio, que también se convertirá a su vez en memoria, de sus recuerdos y vivencias personales, de la memoria de la nación, de su historia, de su posición en la escenografía de su tiempo, de la gráfica, los modos y modas de la visualidad de los últimos cincuenta años, por decirlo de alguna manera. No solo eso, nuestro ejercicio se remonta a los inicios del siglo XX en Cuba, una época hermosa en que se concibieron cientos de portadas, ilustraciones y anuncios de una sencillez y belleza muy a menudo aplastante, que los años y el progreso (entendido como algo casi imposible de evitar) arrinconaron en bibliotecas o en colecciones privadas, pero que marcaron y enrumbaron casi la totalidad de las tendencias que hoy consideramos de absoluta legitimidad.

En este contexto, el dibujo como tradición y ejercicio continuo en el arte cubano sale a la luz. El dibujo como proyecto, como ejercicio, o como obra en sí mismo. Dibujos que se conservan en la casa de José Lezama Lima, testimonios de coincidencias, de conexiones intelectuales, de afectos; dibujos de Marcelo Pogolotti que muestran diversidad de temas, más allá del obrero y la máquina; la extensa obra de Raúl Milián, retomada recientemente por el Museo Nacional de Bellas Artes en una exhibición personal; la técnica de Carlos Estévez, que combina óleo y lápices. También, desde esta y otras múltiples aristas, un recorrido por la poética de Esterio Segura, y algunos adelantos sobre lo que será su próxima exhibición personal, programada para inaugurarse en diciembre en Factoría Habana, La Habana.

Algunas exhibiciones colectivas llamaron nuestra atención por la claridad y solidez de su propuesta curatorial, por lo oportuno de revisitar lo ya conocido desde nuevas perspectivas para ofrecer al espectador otras lecturas, o por la capacidad de recuperar hitos a ratos olvidados o desplazados de los centros de atención. En este sentido, la expo The Miami Generation: Revisited, una “reedición” de la realizada en el año 1983 en el Museo Cubano de Arte y Cultura, Miami, vuelve sobre la primera generación de artistas cubano-americanos, que emigraron siendo aun niños, y aportaron una nueva sensibilidad para la creación en el sur de la Florida y para la historia del arte cubano.

Y para cerrar, last but not least, la especial oportunidad de conocer muy de cerca los detalles sobre un grupo de obras de Juan Francisco Elso que salen a la luz después de años de olvido, un momento para volver la mirada a este artista y reevaluar y actualizar los criterios que sobre su producción se manejan.

Nos parece que Art OnCuba siempre ha estado ahí, y por supuesto, también nos parece que permanecerá para siempre. Seguimos creciendo. Es un proceso casi infinito, y muy, muy intenso para todos los que integramos el equipo de la revista.

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

    HUGO CANCIO

  • Executive Director

    ARIEL MACHADO

  • Executive Managing Editor

    TAHIMI ARBOLEYA

  • Art Director

    LLILIAN LLANES

  • Editorial Director / Editor

    DEBORAH DE LA PAZ

  • Design & Layout

    VÍCTOR MANUEL CABRERA MUÑIZ

  • Translation and English copyediting

    MARÍA TERESA ORTEGA

  • Spanish copyediting

    YAMILÉ TABÍO

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

    LUPE PÉREZ ZAMBRANO

  • Web Editor

    MARILYN PAYROL

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio