Frank Guiller desde Nueva York

Aproximaciones a su obra

/ 1 noviembre, 2016

Frank Guiller nació en La Habana en el año 1959. Forma parte de la generación que emergió en los inicios del triunfo de la Revolución Cubana, adoctrinado bajo la influencia del Marxismo promovido por el Realismo Socialista. Estudió Grabado y Pintura en la Academia de San Alejandro, entre 1980 – 1984. En los años de 1989 – 90, se gradúa de Liberal Arts & Graphic Design, Macintosh Learning Center, en Nueva York, ciudad donde reside actualmente. Atraído por los medios tecnológicos y el uso de los filtros para variar la forma, trabaja el “Street photography” desde la urbe neoyorkina, lo cual define y complementa su visión como artista visual.

Como varios artistas de tu generación, eres graduado de la Academia de Arte de San Alejandro, de La Habana. ¿Qué significó para ti el haber cursado estudios en dicha Academia?

San Alejandro fue muy importante para mi formación plástica, matriculé muy joven en el curso diurno y enseguida lo dejé, luego volví al nocturno hasta que terminé la academia. San Alejandro te da la base fundamental para el arte, es decir las herramientas y parte del oficio, la manera de enfrentar un proyecto desde el comienzo; también por supuesto aumenta mucho tu cultura general. Se tiene cuatro años de historia del arte, por suerte tuve a Alejo de maestro que nos enseñó toda tendencia y movimiento plástico existente en el arte hasta los 80´. Ahora, creo importante aclarar que la escuela no te hace un artista, eso es algo muy personal y depende sobre todo de la capacidad personal e intelectual del individuo, sobre todo de la necesidad que tenga de expresarse en un lenguaje plástico. En mi caso particular, la academia fue fundamental para mi visión en el arte, así como para la evolución constante hasta sentir que hago una obra que me complace. Ahí empecé a comprender y a asimilar mucho de lo que hoy tengo como artista plástico.

¿Te consideras un artista “generacional”, influenciado por el país y la etapa dónde estudiaste?

Sí, por supuesto que sí me considero un artista generacional. En general, fue una generación de búsqueda y experimentos en el arte con la influencia del Realismo Socialista que nos llegaba desde la China y la URSS y otros países socialistas; sobre todo el cartel Polaco y el cine. De alguna manera el Realismo Socialista nos tocó a todos. Por otro lado existían los artistas occidentales que también nos influyeron con las muestras en la Habana desde el salón de Mayo, hasta la llegada de Robert Rauschenberg. Por La Habana pasó mucha gente importante en arte, en cine, en música, danza y literatura, yo creo que eso tienen las revoluciones en general que obligan a generar una cultura evidente y que surge partiendo del cambio, lo hemos visto antes en muchos otros países. Es necesario citar los años 80´y Volumen 1 con lo que las cosas empezaron a coger un camino mucho más abierto y muy contemporáneo en el lenguaje mundial del arte y abrió la perspectiva que anteriormente era muy angosta para el artista.

¿En qué momento te inclinaste por la fotografía? ¿Tienes algunas influencias, tanto teóricas como prácticas, de fotógrafos en tu obra?

Yo inicialmente estudié grabado y la fotografía la usaba como un medio para documentar todo lo que hacía en piedra o silkscreen; pero fue escalando poco a poco dentro de mi obra que por entonces solo grababa, dibujaba o pintaba. Cuando empecé a usar el silkscreen más seguido, necesité la fotografía (siempre me sentí atraído por ella) como la base de mi trabajo. Haber estudiado en San Alejandro me  acercó mucho a la fotografía, pues tomé varios cursos. Llegué a Nueva York en el año 1988 y mi primer trabajo fue de fotógrafo lineal para silkscreen, lo cual me dio mucha experiencia revelando y ampliando. Luego vino el arte digital y me cautivó, me encanta usar la tecnología para lograr imágenes. Influencias tengo varias, me gusta mucho: Sultan, Sally Mann, Irvin Penn, Slim Aarons, Ansel Adams, Dijskstra, Diane Arbus, Capa, Avedon, Cartier Bresson, Robert Frank, Lee Friedlander, William Eggleston y sobre todo Saul Letier son los que creo que me han formado más; sin embargo mi influencia mayor proviene del cine en general, específicamente el cine de los 60´: francés,  italiano, el cine ruso y el alemán.  Debo mencionar que mi trabajo como director de arte en publicidad también me ha permitido ver muy BUENA fotografía en sentido general y eso de alguna manera también te influye.

Desde hace ya varios años resides en Estados Unidos, país en el cual has realizado gran parte de tu carrera como artista visual. ¿Cómo te ha sido el proceso de creación artística en una ciudad (considerada como una de las metrópolis del arte) como Nueva York?

Casi todo mi trabajo, lo que traje de Cuba en blanco y negro se me ha perdido y los negativos están todos dañados. Mi proceso creativo es menos analítico y más fenomenológico, pues produzco en su mayoría dentro de lo que se ha denominado street photography. Nueva York es (a mi modo de ver) el lugar ideal para este tipo de fotografía, ya que te encuentras muchas “cosas” a tu alrededor que si tendrías que preparar hay que disponer de mucho tiempo. Evidente que en Nueva York hay muchísimos artistas y es un escenario muy competitivo, pero eso te impulsa a lograr un desarrollo más intenso en tu obra.

En el año 2010 iniciaste la serie Escape-Pareidolia, la cual en mi opinión, posee un discurso interesante sobre la figura, el tiempo y la traslación. ¿Pudieras comentar más sobre esa serie?

Esa es una serie (2010-2013) compleja porque desde el punto de elaboración es muy trabajosa. Es una serie interesante porque en ella he tratado de que la interacción entre el ser humano y el ambiente se hagan uno en la memoria. Tiene que ver mucho con mi experiencia personal como un artista transculturado, donde no solo yo sino también la mayoría de los emigrantes, asocian el entorno alguna vez con el pasado, con lo que se asemeja a la memoria y ven en la nueva experiencia cosas similares aunque no tengan ni el menor parecido. Lo anterior es básicamente el fenómeno que se conoce como Pareidolia, donde tu mente de alguna manera reacciona a las imágenes buscando en ellas la similitud con lo que conoce, de ahí el título Escape.  Desde el punto de vista técnico lo asocio con ese movimiento constante de la foto fuera de foco y con poco color o degradada,  asociándola así al recuerdo no nítido pero constante en el ser humano. La fotografía te sirve para eso de eternizar la memoria.

¿Cuáles rasgos, según tu experiencia, difieren al arte cubano producido en Nueva York del arte cubano producido en Miami? Considerando a Miami el mayor foco artístico cubano en los Estados Unidos.

¡Complejo! Hay artistas muy buenos en Miami como los hay en Nueva York. Evidentemente la diferencia existe en la representación visual, la galería y sobre todo la audiencia a quien va dirigido la obra. En Nueva York lo anterior es mucho más abierto/dinámico que en Miami. El idioma hace que los artistas se reúnan en función de su uso, pero creo que la obra se puede hacer interesante donde uno esté. En cuanto a rasgos me parece que la proyección es más local en Miami que en Nueva York.

El uso de la tecnología en la fotografía se ha convertido en un recurso universal (pero aún opcional) para el desarrollo de la misma. ¿Hasta qué punto usas la tecnología en tu obra y por qué? Algunos métodos de creación específicos que quisieras comentar al respecto.

En mi caso particular me satisfice muchísimo el uso de la tecnología. Ya no existe el cuarto oscuro (que eran horas trabajando para poder lograr lo que querías y mezclando químicos), ahora todo lo resuelvo en una aplicación usualmente uso Adobe Photoshop o Aperture, para lograr cualquier efecto en la imagen así como el uso de los filtros la degradación de la tonalidad el ajuste de sombras y la saturación. Para mi es perfecto  usar la tecnología y no lo cambiaría jamás por el paso anterior. El método que más uso es la coloración filtrada. Uso filtros como por ejemplo cross processing que imita el uso de químicos de colores en film de blanco y negro o viceversa. También uso detail extractor cuando quiero sacar ciertos detalles de la imagen o dynamic skin softener, así voy llevando la imagen hasta donde pienso que debe estar terminada.

En algunas ocasiones tu obra transpira una poesía que va desde lo sugerente hasta lo simplemente sutil y circunstancial. Pudieras argumentar sobre el recurso poético (en caso de que concuerdes que existe) presente en tus fotografías.

La visión que tengo está muy plasmada de poesía casi todo el tiempo lo cual intento destacar eso en la obra visual que realizo. La poesía me gusta mucho, la sutileza de transportar a una imagen lo que pudiera decir la palabra poética, la sencillez de las formas, la ocasión del instante, la luz y sus travesuras, el esfumado circunstancial del tiempo. Es eso básicamente.

Si tuvieses la posibilidad de exponer actualmente en La Habana: ¿Sobre cuál lenguaje discursivo (temática) diseñarías la exposición?

Depende mucho del trabajo del curador de la muestra. Anteriormente he tenido varias proposiciones expositivas que no se han concluido por una u otra razón, pero siempre llevaría lo que hago en street photography; o sea, mi visión de y desde Nueva York. Pudiera ser una serie que describa al hombre en su interacción con el medio su desarrollo y su manera de vivir en la ciudad, cómo puede vivir un ciudadano en esa ciudad con sus ventajas y sus desventajas ya sea un emigrante o un nativo. O también pudiera usar una serie más conceptual donde el individuo se ve dentro de ese mecanismo establecido para ser ciudadano en Nueva York.

¿Algún evento, proyecto o exposición en el que estás vinculado en el presente o estarás en el futuro?

Además de un par de exposiciones colectivas locales, este año fui aceptado en la Bienal de Florencia con tres de mis obras en C-Print 30” por 40” con ese tema de la ciudad, también en noviembre estaré en la Bienal del Bronx exponiendo unas cuatro piezas en esa misma técnica y con el mismo tema de la ciudad y el hombre.
 

Maylin Pérez Parrado

Maylin Pérez Parrado

(Camagüey, 1989). Licenciada en Historia del Arte, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba (2011). Hasta el 2014 fue curadora de la Fototeca de Cuba y de la Fábrica de Arte Cubano. Actualmente, reside entre Holanda, Cuba y Panamá es curadora de arte freelance. Su pasión radica en crear un nuevo eco sistema en el mundo del arte, específicamente para artistas cubanos.

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Comments

Frank Guiller

1 noviembre, 2016

Maylin muchas gracias por esta entrevista tan bien elaborada te agradezco el tiempo y el trabajo dedicado a ella, también me gustaría agradecer al colectivo de ARTonCuba por dar y ofrecer la oportunidad para su despliegue virtual…

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teresa maria

3 noviembre, 2016

excelente entrevista. Felicito a ambos, entrevistador y entrevistado. ¡Da gusto!

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