Apuntes para El Quinto Mundo

/ 18 mayo, 2015

La más reciente exposición personal de Douglas Pérez (Villa Clara, 1972) fue inaugurada el pasado veintidós de abril en la galería londinense Breese Little. En esta su primera exhibición personal en Inglaterra, el artista continúa con la exploración de problemáticas asociadas al proceso de colonización y sobre todo a su alcance a nivel social, racial y cultural; a partir de la presentación de su Quinto Mundo. Tomando como punto de partida la obra Tercer Mundo, de Wifredo Lam y jugando con la manera en que se encuentra estratificado el planeta en diferentes mundos, de acuerdo al nivel de desarrollo de los países, Douglas nos propone la configuración de un posible Quinto Mundo a nivel imaginario. Lo peculiar de este lugar es que los personajes que lo integran -provenientes de la historia de la esclavitud africana en Cuba- pretenden despojarse de su ubicación en una posición de subalternidad, bajo los patrones de un esquema de representación asociado a las estampas coloniales donde primaba la visión exótica y pintoresquista.

Desde el lenguaje del Costumbrismo Douglas Pérez trabaja formalmente sus obras; sin embargo, lejos de esa dosis de conformidad y pasividad que podría advertirse en dicho género de la pintura cubana del siglo XIX, sus reinterpretaciones describen un Quinto Mundo donde propone una reescritura de la historia en la que la parodia atomiza los modos, convertidos en modas de representación. De esta forma pudiéramos aventurarnos a hablar de la presencia en su poética de un neohistoricismo de nuevo tipo, con aliento deconstructivista, en el que si bien trabaja con los códigos del género costumbrista, pues altera esa tradicional visualidad. Donde anteriormente se detectaba la mirada folklorista bajo la que el blanco entendía al negro, ahora es el negro quien le da un vuelco a la historia.

Su apropiación del lenguaje costumbrista pasa por un tamiz irónico en la misma medida en que apuesta por la subversión del signo del negro, entendido en su dimensión simbólica como raza, como cultura, como otredad. Propone un giro radical en el tratamiento del tema negrista asociado a un costumbrismo ya demodé. Deconstruye la tradicional representación de la cultura negra la cual, en este su Quinto Mundo, se enfrenta a esa civilización occidental que se ha autoconstruido, así como ha construido a los demás a partir de un acentuado eurocentrismo. Así puede advertirse en la pieza Resaca, donde invierte los roles de forma tal que una sirvienta negra barre los restos de la armada española, derrotada previamente por negros esclavos que se han sublevado. Con un meticuloso estilo narrativo y contextualización de sus personajes en detallados interiores de casas coloniales cubanas, Pérez Castro lo mismo toma como referente la pintura mural de las cenefas de dichas viviendas -como se aprecia en su obra Desobediencia-, que nos traslada hasta un universo contemporáneo totalmente globalizado -como se distingue en Sano entretenimiento-. Lo cierto es que en ambas piezas el artista pone en total crisis un modelo de cultura que por largo tiempo fungió como opresora de otras que quedaron relegadas al margen.

En la primera obra deconstruye la figura del negro esclavo, al transformarlo en cerillas a punto de arder; en tanto que en la segunda coloca sin reparo alguno a la figura de Jesucristo en una tea, listo para ser devorado por los negros primitivos quienes se encuentran a su alrededor; mientras el suceso es apreciado desde el estrado por infantes que portan camisetas de ídolos del fútbol. Metáfora burlesca, crítica mordaz, humorismo inteligente que parte de una introspección sobre el pasado histórico cubano, Sano entretenimiento resume y devela la intención del artista de llamar la atención, desde los predios del arte y echando mano de los resortes de la tradicional pintura al óleo, sobre la inoperancia de los esquemas mentales bajo los que aún funciona la sociedad contemporánea. Esta obra, junto a Desayuno de campeones, guarda puntos de conexión con la exposición Cannibal/Carnival: Elio Rodríguez and Douglas Pérez Castro (2012), en tanto en ellas el artista sigue trabajando en la idea de la esquemática asociación entre el negro y el tropo caníbal; asociación que, como imagen etnográfica o metáfora cultural, constituyó para los europeos una manera de entender a los otros. El canibalismo, establecido como signo de la alteridad de América y luego de África, así como símbolo del vacío cultural de ese otro, fue usado para formular dichas geografías como lugares epistemológicos del deseo y la dominación.

La narrativa de Douglas Pérez insiste en poner en valor la importancia para la cultura cubana contemporánea de la presencia africana. Revisita desde un enfoque postcolonial este asunto tan abordado en nuestras artes visuales, así como se apropia eficazmente de un lenguaje del pasado para hablar de nuestro presente. Tras sus coloridas pinturas puede advertirse la melancolía que toda historia hecha de residuos sugiere, por lo que vincula su quehacer artístico a la memoria histórica y visual. Asimismo, a sabiendas del amplio margen que le ofrece el humor y el sarcasmo como instrumentos para moverse en diferentes niveles de comunicación –más o menos incisivos-, Pérez Castro apuesta por un arte que dialogue con fenómenos de la cultura cubana contemporánea como el de la discriminación racial, en tanto secuela de la trata negrera en la isla.

Por fortuna, para quienes disfrutamos de un arte inteligente, Douglas Pérez continúa trabajando en esta serie, a partir de la inclusión de una sección gráfica basada en un tipo de tradición de “building maps”. Solo nos resta seguirle los pasos para continuar descifrando las aporías y complejidades de su Quinto Mundo.

 

Julienne López Hernández

Julienne López Hernández

La Habana (1989). Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Desde el 2012 trabaja como docente en el Departamento de Estudios Teóricos y Sociales de la Cultura de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Ha colaborado sobre temas de artes visuales cubano, latinoamericano y caribeño en publicaciones como Artecubano y el Boletín Noticias de Artecubano, y en sitios web y catálogos personales de artistas cubanos contemporáneos.

Related Post

Comments

Publicidad

  • Editor in Chief / Publisher

    HUGO CANCIO

  • Executive Director

    ARIEL MACHADO

  • Executive Managing Editor

    TAHIMI ARBOLEYA

  • Art Director

    LLILIAN LLANES

  • Editorial Director / Editor

    DEBORAH DE LA PAZ

  • Design & Layout

    VÍCTOR MANUEL CABRERA MUÑIZ

  • Translation and English copyediting

    MARÍA TERESA ORTEGA

  • Spanish copyediting

    YAMILÉ TABÍO

  • Commercial director & Public Relations / Cuba

    LUPE PÉREZ ZAMBRANO

  • Web Editor

    MARILYN PAYROL

Boletín de Noticias Art OnCuba

* Este campo es obligatorio